prurito de tribulacion
lunes, 4 de abril de 2011
jueves, 10 de febrero de 2011
!!
viernes, 28 de enero de 2011
Me gustaba oler mi ropa al llegar a casa.
La guardaba con tal ritualidad para que el olor no desapareciera.
Inhalaba…ese recuerdo se metia otra vez por todo mi cuerpo, me erizaba, me daban escalofríos, la mezcla de temperaturas se encontraba para que de aquel choque surgiera mi anhelo, mi deseo.
Ya en mi cama recorría el andar del dia, con todo y lo que ya no contaría por el resto de ese mes, de esas noches.
Y es que cada encuentro, era un continuo aviso de la expectada huida , sólo que, cuando fue esa ultima noche, nadie se dio cuenta hasta que no hubo nada mas. Hasta que todo se volvió, literalmente una pesadilla. Y es que nos quedamos dormidos, yo, sólo dormitaba, hay algo en esas paredes que me recordaban la fragilidad del instante, todo se escuchaba, todo era explícito y yo que me ando entre ramas y que bailo entre sombras….
En fin, tuve un mal sueño y no quise decirle, le observaba dormir y me enconchaba más, hasta que pensé, ¿qué hago aquí sin poder dormir teniendo la posibilidad de descansar en mi propia cama? Me desperté y le dije que ya me iba, él, entre sueños se daba a entender, yo, entre querer seguirme escondiendo entre sus sábanas y salir huyendo, decidí tomar el celular y marqué al sitio de taxis, esa noche pintaba extraña, mis besos los limpiaba como cual baba escurridiza. Lo comprendí, estaba ya de más en ese colchón.
Ya de eso han pasado más de treinta noches y ese olor sigue en mi nariz, no sé en qué reside mi tristeza, si saberme poseedora de ese recuerdo o pertenecer al olvido al que se han ido todas y cada una de esas noches desde aquel último día.